¿Qué evidenciamos en el entorno y mercados de la formación empresarial en la nueva realidad?

En América Latina se aprecia una fuerte aceleración del aprendizaje en IA: Coursera reporta un aumento de 425% interanual en inscripciones de GenAI en América Latina y el Caribe, el crecimiento regional más alto. Pero también hay diferencias fuertes de madurez, acceso, infraestructura y dominio de habilidades. Pero también se evidencian otras señales:

El World Economic Forum plantea que las brechas de habilidades son la mayor barrera para la transformación empresarial y que una parte importante de las habilidades laborales cambiará hacia 2030, lo que presiona a los formadores a pasar de contenidos a desarrollo de capacidades.
LinkedIn Learning conecta el aprendizaje corporativo con movilidad interna, nuevas habilidades para el negocio y métricas de impacto, lo que respalda la idea de que la formación será evaluada cada vez más por transferencia y valor organizacional.
Microsoft describe el surgimiento de organizaciones con despliegue amplio de IA y uso de agentes, lo que exige nuevas formas de trabajo, aprendizaje y colaboración humano-tecnológica.
Deloitte enfatiza que, a medida que la IA asume tareas rutinarias, crece la importancia de capacidades humanas como creatividad, empatía, pensamiento crítico y resolución de problemas.

De acuerdo con esta realidad se evidencia una brecha en la adopción de verdaderas habilidades para hacer frente a este contexto disruptivo siendo las más visibles las siguientes:

Tomando en cuenta este contexto las personas formadoras de AL deben aprovechar esta oportunidad para traducir la revolución tecnológica a contextos reales, evitar la idealización exagerada de la tecnología y adoptar más apropiación práctica.

Quienes están más preparados serán quienes pasen de ofrecer “capacitaciones” a  ofertar desarrollo de capacidades. Integrarán IA, datos, facilitación, cambio cultural y acompañamiento en la práctica. No necesariamente serán los más tecnológicos, sino los que sepan conectar tecnología con desempeño humano, sentido organizacional y aprendizaje continuo.

Quienes están menos preparados tenderán a reaccionar de tres formas: incorporar IA superficialmente, llenar sus talleres de herramientas sin rediseñar la experiencia, o defender métodos tradicionales como si el problema fuera solo de formato. Ese grupo puede mantener valor en nichos específicos, pero perderá relevancia en contextos empresariales actualizados y exigentes.

Probablemente veremos emerger varios perfiles de formadores

Con todo lo anterior ¿que piensa hacer?, le invitamos a reflexionar al respecto y a programar acciones que le permitan actualizarse y ser competitivo en un mercado y entorno incierto y cambiante. Por nuestra parte seguiremos compartiendo más elementos de reflexión para tomar las mejores decisiones en nuestra disciplina.