En nuestro entorno inmediato se puede visualizar que las empresas desarrollan capacitación porque “hay que capacitar”, porque lo pide RR. HH., porque hay presupuesto, porque salió una moda o porque alguien dijo que “la gente necesita mejorar”. El problema es que eso no necesariamente cambia el desempeño.
El Foro Económico Mundial identifica la transformación tecnológica, la incertidumbre económica, la fragmentación geoeconómica, los cambios demográficos y la transición verde como fuerzas que transformarán el trabajo hacia 2030. También estima que el 39 % de las habilidades actuales cambiará o quedará desactualizado entre 2025 y 2030. (https://www.weforum.org/publications/the-future-of-jobs-report-2025/digest/)
Esto implica que no solo debemos preocuparnos por adoptar capación en la IA automáticamente y seguir haciendo lo mismo, tanto las empresas como las personas que forman deben asumir nuevos retos en este nuevo estado cambiante de actualidad.
En formación por competencias y desempeño empresarial la ventaja no esta en saber más, sino en convertir aprendizaje en ejecución medible más rápido antes que el entorno cambie.
Las PYMES tienen un alto riesgo y parten con desventajas claras. La OCDE señala que las pequeñas empresas siguen rezagadas en transformación digital por baja conciencia, falta de recursos internos, deficiencias de habilidades, decisiones erróneas al formar y restricciones financieras. (https://www.oecd.org/en/topics/digitalisation-of-smes.html)
Cuando no se tiene claridad y no se sabe realmente que pasa en la empresa, aparecen estos síntomas:

Las consecuencias de esto son simples: la formación pierde credibilidad, las jefaturas comienzan a verla como gasto, las personas participantes como pérdida de tiempo y la gestión de talento o RR. HH. como proveedor de cursos, no como socio del negocio.
Las empresas que no estén preparadas para el “HOY” se reconocerán por los siguientes síntomas:

La oportunidad más importante para las personas formadoras es posicionarse como socios de transformación, no como proveedores de talleres. Eso implica diseñar experiencias de aprendizaje donde la gente aprende haciendo, usa IA de manera responsable, conversa sobre sus miedos, experimenta con nuevas prácticas y mide avances. La oportunidad no está en vender “capacitación digital”. Eso ya se está volviendo genérico y se volverá un comoddity.
La verdadera oportunidad de mercado está en diseñar acciones de transformación de desempeño que integren:

La pregunta clave para cualquier persona formadora no es: “¿Qué contenido domino?”. sino: ¿Qué capacidad crítica ayudo a desarrollar en personas y organizaciones que están intentando adaptarse a un entorno incierto?
Debe considerar ya, la respuesta a la siguiente pregunta ¿cómo se está preparando usted como persona formadora? o en su defecto ¿cómo aborda la realidad como lideres/propietarios de la empresa?

